MENORES
EN RIESGOS MAYORES
La
violencia en la vida escolar, está tomando ribetes de gravedad desde hace buen
tiempo, conocido como bullying, tiene en su lista varios alumnos fallecidos pro
suicidio al no resistir el presión por ser discriminados al tener sobrepeso,
rasgos étnicos diferentes o no estar de acuerdo con comportamientos grupales
rebeldes.
De
hecho la supremacía por averiguar quien lidera la comunidad se dio desde
tiempos ancestrales en las tribus y también al interior de las manadas de
animales por conseguir el ansiado puesto de macho alfa, sino leamos la célebre
obra de Mario Vargas Llosa “La ciudad y los perros”, donde se narra el dominio
de los alumnos de quinto de secundaria sobre los recién llegados al Colegio
Militar Leoncio Prado, es decir la violencia es algo innato en el ser humano.
Pero
desde que nuestro país vivió la violencia senderista se ha creado una
generación post-sendero, agregándose a esto el papel de la globalización, las
familias disfuncionales, el abandono de los hijos, pues ambos padres trabajan y
su papel es reemplazado por la televisión y la computadora, donde no se puede
controlar el contenido de los que ven nuestro hijos.
El
bullying, es el ataque en grupo hacía un compañero débil, donde rara vez se
encuentra un responsable y el tema por ser nuevo, los maestros, auxiliares no
saben cómo tratarlo, pues las quejan del alumno no tienen una respuesta de
ayuda, por que los mayores piensan que son hechos como antaño cuando ellos eran
estudiantes; sin embargo lo más grave desde el punto de vista psicológico, un
chico de menos de 18 años, aun busca su personalidad basado en su círculo
familiar y amical, pero si a nivel familiar ve falta de cariño por parte de sus
padres y en el amical es maltratado las
consecuencias pueden ser terribles.
El
hecho de vivir rodeado de violencia, desde los medios de comunicación, la
internet (videos de maltratos entre compañeros) y la desunión familiar
provoca que veamos chicos que golpean a sus compañeros incluso con peligro de dejarlo al borde de
la muerte o traumas que hace un abandono
de sus estudios, cambio de centros educativo, todo por la falta de preparación
del personal que maneja las instituciones. Frente a esto una comisión del Congreso elaboró un reglamento,
donde se exige la presencia de un psicólogo para tratar estos casos en los
colegios, agregando un modificación más, donde se especifica que de no
denunciar el caso, el personal educativo, será considera cómplice del abuso.
Entre
estos juegos encontramos, “la clave”, donde el menor debe adivinar la palabra que piensa un compañero, de no
acertar entonces el grupo lo pateará,
hasta que dé con la palabra correcta o aguante los golpe, otra creación es “la
cuerda voladora”, donde uno de los alumnos se amarra una soga a la cintura y el
otro jalará desde el otro extremo, el que caiga primero golpeará a su
compañero, además de “el avión” o “versus”.
El
psicólogo de Cedro, Jorge Arnao, confirma que estos juegos violentos siempre
existieron, sino que se han reinventado para su colega María Eugenia Maguiña,
el factor internet es muy importante para la crueldad de los juegos, justo el
tema psicológico es el más preocupante porque más que el golpe , la humillación
pública como se hace en “versus”, donde vía las redes sociales se enfrenta a dos
compañeras y la que es menos humillada es la ganadora, en términos generales el
afectado por el bullying tiende a crear un rencor, resentimiento, abandono y
dificultades para el desenvolvimiento social.


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